El reto
El ERP corría en un data center propio con hardware fuera de garantía. Una falla de disco habría detenido tres plantas de producción.
Nadie tenía el inventario completo de las integraciones: se descubrieron 22 sistemas conectados, seis de ellos desconocidos para el área de TI.
Lo que hicimos
La primera fase fue puro descubrimiento: mapeamos tráfico de red durante tres semanas para encontrar todas las integraciones reales, no las documentadas.
Migramos por módulos, empezando por los de menor criticidad, con doble escritura y conciliación diaria de datos. Cada corte tenía su plan de reversa probado en un ambiente espejo.
El corte de producción, el más riesgoso, se ejecutó un domingo con 14 personas en sala y reversa lista. No se necesitó.
“El plan de reversa que probaron tres veces nunca se usó, y eso fue exactamente lo que nos permitió dormir.”