El reto
El equipo interno de cuatro personas mantenía la operación pero no lograba avanzar en el roadmap. Contratar tomaba cinco meses por perfil en un mercado saturado.
La dirección necesitaba resultados en el trimestre, no al año siguiente.
Lo que hicimos
Armamos un squad de seis personas —backend, frontend, QA y DevOps— que el cliente entrevistó y aprobó uno por uno.
El onboarding duró dos semanas con un líder técnico nuestro acompañando sin costo. La primera funcionalidad en producción salió el día doce.
Al cierre de los nueve meses, entregamos documentación completa y dos de los ingenieros se integraron directamente a la plantilla del cliente.
“No se sintió como contratar un proveedor. A los dos meses ya no distinguía quién era de Tooltips y quién era de casa.”